12 julio 2009
04 julio 2009
MI PRIMERA VEZ…

En la Marcha del Orgullo LGBT, al menos. Después de que por diversas causas no había podido asistir a tan memorable suceso, este año sí tuve la oportunidad. He aquí una breve crónica de lo sucedido:
20 de junio de 2009, 6.55 am
Mi celular emite las alegres primeras notas de Don’t feel like dancing (Scissor Sisters). Desactivo la alarma, tomaré cinco minutos más.
7.00 am
Mi tiempo de gracia ha terminado. Con los ojos aún cerrados, me coloco bajo el agua caliente de la ducha. En algún momento de mi vida desarrollé la extraordinaria capacidad de seguir durmiendo aún tras haber iniciado las primeras acciones del día. Así pues, me enjabono mientras sueño que dirijo una nueva versión de los X-Men, donde Megan Fox interpreta a Rogue (Titania). Ahh… qué linda es la vida…
8.30 am
Ya despierta, he terminado de arreglarme y tomar el desayuno. Me despido de mi madre y hermana. Aquélla, al verme salir, expresa:
- ¡No te lleves esa chamarra!
- ¡¿Porqué?!
- No sea que te encuentres por ahí a tu tío Emi, ¡y te la quiera quitar!
Acto seguido, se deshace en carcajadas. La chamarra que elegí es la adoración de dicho tío, gay, por supuesto, quien pasó toda una tarde tratando de convencerme de que se la cambiara por una suya. No resultó y, si me descuido, hoy podría arrebatármela en medio del tumulto de la marcha…
10 am
Llego a la Glorieta de Insurgentes. La cantidad de miembros del colectivo que ya está adornando el sitio es sorprendente. Bastante respetable para un sábado por la mañana. Me siento frente al busto que funge como punto de reunión para la cita del GLU. Los chicos de UDIVERSIDAD han tendido ahí su manta y conversan alegres. Un muchacho y su amiga me observan. La chica sonríe y yo hago lo mismo, no sé si me ha sonreído a mí, pero ¡qué más da! Aguardo pacientemente a las compañeras mientras escucho Lift me up (Moby). La primera en llegar es la jefa, por supuesto.
11 am
El GLU se ha ido engrosando y cada vez llega más gente. El día está un poco extraño: nublado, sopla viento frío, pero de cuando en cuando se asoma el sol. Me pregunto si terminaré arrepintiéndome de vestir manga larga cuando, de pronto, me saluda una amiga que creí tal vez no se presentaría. Ella viene con los chicos de UDIVERSIDAD. Alegres, conversamos un rato mientras nuestros respectivos contingentes se alistan para salir.
12 del mediodía
¡¡POR FIN EMPEZAMOS A CAMINAR HACIA EL ÁNGEL DE LA INDEPENDENCIA!!
Dejamos la Glorieta, entramos a Génova, la gente empieza a amontonarse cada vez más. Puestos y más puestos de souvenirs salen a nuestro paso; banderas, corbatas, collares de carnaval, pulseras y playeras rainbow, además de antifaces, orejas de conejita, lentes, etc. ¡Nunca creí que la marcha se prestara para tanto merchandising¡ Pero claro: los comerciantes son los comerciantes y tiene que hacer su agosto a como dé lugar. Conforme nos vamos acercando al paseo de la Reforma, me deslumbro cada vez más con la cantidad de personas y la variedad de personajes ahí reunidos. Representantes de librerías, bares, paseos gays y demás servicios se encuentran ahí para repartir folletos, botones, souvenirs, etc. Encuentro dos que tres carros alegóricos, tal y como lo imaginé, la música electrónica está inundando el ambiente. Mi cuerpo empieza a moverse y mi ánimo crece a cada segundo: ¡¡hace tanto tiempo que ando en busca de mi feminidad perdida y éste parece ser el lugar perfecto para encontrarla!! Un chico con tacones más altos que yo pasa a mi lado para confirmarlo.
Ya en el Ángel, un tipo, que alguna potestad debe de tener, da inicio formalmente a la XXXI Marcha LGBT y los ánimos explotan en un sinnúmero de papelitos de colores que son lanzados al aire. La gente enloquece, se vuelve una sola: centra su energía en iniciar el recorrido y allá vamos: ¡hacia la conquista del Zócalo!
1.0 pm
Los chicos de UDIVERSIDAD son los más prendidos. No paran de ondear la bandera azul y oro de nuestra querida UNAM. Gritan consignas ingeniosas: nuestro contingente hace lo propio. Los chicos del CCH Azcapotzalco marchan atrás de nosotras: le pregunto a dos de ellos dónde están los del resto de los planteles. Se encogen de hombros, no tienen idea de si se han presentado pero ellos están aquí, que es lo que importa. Los contingentes que derivamos de la UNAM marchamos en conjunto con IPN, UACM, UAM, entre otras universidades que forman los CUDS: Colectivos Universitarios por la Diversidad Sexual. No tenía ni la menor idea de que existían, me siento contenta, maravillada de que la organización de los estudiantes sea efectiva a esos niveles.
1.30 pm
Cada Goya que gritamos aviva mi espíritu. A nuestro paso nos topamos con numerosos camarógrafos y fotógrafos. Las chicas del GLU que llevan la manta caminan orgullosas, claman consignas, bromean, ríen, posan para la foto de una, dos, tres y más personas que saben que no habrán documentado el día correctamente si no capturan una imagen del Grupo Lésbico Universitario.
2.00 pm
Entramos a una calle que, para mi sorpresa, agrupa mucho más público que las anteriores. Me vuelvo hacia la primerísima primera dama del GLU y le pregunto dónde estamos. Con gran cortesía y suma eficacia, me responde: “es la calle Juárez: más adelante está la Alameda”… Miro con detenimiento… “¡Oh, claro, por supuesto!” Hombres, mujeres, niños, perros, policías y demás nos miran desde la acera. ¡Empiezo a sentirme VIP! La gente se muestra divertida al escuchar consignas como: ¡Felipe, escucha: tu esposa está con Lucha! Más y más cámaras, más y más personas, más y más goyas. Veo a mucha gente agitar el brazo a la par que lo hacemos nosotros. Al llegar al eje 8 y Madero, el tránsito se detiene un poco ante la falta de espacio: los que formamos parte de la UNAM nos encontramos tan cerca unos de otros, que las porras se unifican y resuenan para nuestro ánimo y el de los concurrentes. Miro hacia arriba: una bandera con los colores del arco iris se agita sobre mi cabeza, mientras escucho a cientos de personas unir sus voces al gritar ¡Goya, Goya, cachún-cachún, ra-ra, cachún-cachún, ra-ra, Goya, UNIVERSIDAD! Me siento feliz.
2.30 pm
Mis ojos tratan de acostumbrarse a todo el ajetreo que tienen enfrente: el Zócalo capitalino sirve de sustento para la alegre comunidad LGBT que poco a poco empieza a inundarlo. Un animador que da cuenta de los contingentes que hacen su llegada, repara en que es el momento de la UNAM y nos saluda. Las chicas del GLU alzan la manta y él nos anuncia: ¡Bienvenidas chicas del Grupo Lésbico Universitario! Las chicas saltan de emoción, aplaudimos y organizamos otra Goya (son adictivas: una Goya nunca está de más). Nos internamos en la plancha del zócalo con el afán de hacer espacio para los contingentes que siguen arribando. Miro a mi alrededor: lo logramos. Lo logré. Y, por suerte, el tío Emi no apareció para hacer de las suyas. Todo el mundo está de fiesta: hemos llegado a la meta, pero la celebración apenas acaba de comenzar…
In memoriam: O.U.P
Amigo: ¡Lo mucho que te hubiera gustado estar ahí!
Me engañó mi mente al verte dos veces entre la concurrencia;
si algún día volvemos a tener la oportunidad, seré feliz de mostrarte
la Ciudad de México ¡e incluso de traerte a la marcha!
Te queremos.
Te extrañamos…
LV
13 junio 2009
Gabriela Serralde en la Segunda Semana Lésbica
Clausura de la Segunda Semana Lésbica. Gabriela Serralde interpreta Mujer Contra Mujer.
08 junio 2009
XXXI MARCHA DEL ORGULLO LGBTTTI
Queridas lectoras:
Les informo que asistiremos como contingente a esta XXXI marcha, y para ello nos veremos este sábado 20 de junio a las 10:00 a.m. en la salida del metro insurgentes, en el centro de la glorieta, y podrán ubicarnos por la manta que tanto se ha paseado por esta ciudad. Las que tengan botón del GLU, por favor llévenlo.
Cualquier duda o aclaración, escríbanos: glunam@gmail.com
¡Las esperamos!
Segunda Semana Lésbica
Queridas:
Muchas gracias a todas las que hicieron posible esta Segunda Semana Lésbica sobre discriminación y lesbofobia. Agradecimientos especiales a aquéllas que estuvieron ahí todo el tiempo, aguantando mis histerias y ayudando todo lo que estaba en sus manos. Especial agradecimiento a la Primera Dama, por su apoyo incondicional.
La Semana Lésbica fue un éxito, y sin ustedes no hubiese sido posible.
Aquí les dejo algunas fotos del evento, el archivo fotográfico completo pueden consultarlo en el hi5 del glu.
¡Saludos a todas!
Fotografías: del compa
07 junio 2009
Camino Libre: ¡CENICIENTA ESTÁ EN MI CAMA!
¡CENICIENTA ESTÁ EN MI CAMA!
En medio de Bella y la Bella Durmiente… ¿Cómo diablos llegaron ahí? ¿Acaso me convertí en Shane, viajé a Disneyland, ejercí mi encanto irresistible y logré seducirlas?
JA-JA!
Verán: mis talentos no llegan a tanto. Las Princesas Disney están adornando una toalla de baño que me fue obsequiada por motivo de mi cumpleaños, detalle que agradecí, por supuesto, pero me hizo preguntarme: ¿qué demonios estaba pensando esa persona?
Por alguna razón, no tengo muy buena suerte en cuanto a presentes se trata. La gente cree que me conoce lo suficiente como para obsequiarme algo que me guste… pero generalmente no es así. Peor aún ha sido cuando alguien me regala algo por compromiso, no importando si me es útil o no. Ejemplo: hace dos años, cuando portaba el pelo más corto de lo que lo he traído jamás, la mamá de una amiga se presentó a mi fiesta de cumpleaños… con una linda diadema tejida. Se la heredé en vida a mi novia esa misma noche.
Hace algunos años, en un intercambio orquestado en honor al Día del amor y la amistad, me sentí muy feliz cuando mi mejor amiga de todos los tiempos anunció, radiante, que le había tocado darme a mí. Me sorprendí mucho, nunca había sucedido antes que yo le tocara a alguien que me fuera tan especial (y viceversa). Me entregó el obsequio, nos abrazamos, la emoción me consumía, abrí el regalo y… ¿uh? Era un libro titulado Cuentos lésbicos. Como era lo esperado, se lo mostré al resto de nuestros amigos, quienes seguramente se extrañaron tanto como yo, pero lo disimularon menos. En aquel momento ya estaba fuera del clóset con todos ellos, pero… ¿ése libro?
Mi amiga notó el clima de desconcierto. Esbozó una sonrisa de disculpa y explicó: “eh… bueno, yo… quise regalarle ese libro porque me pareció adecuado… no porque quisiera remarcar que es lesbiana”. Cejas levantadas y movimientos afirmativos de cabeza por todos lados intentaron expresar un “por supuesto”. Yo hice lo propio, si bien aún sigo a la caza de la obra titulada Cuentos bugas (en algún lado debe haberla), para regalársela a mi amiga sin pretender, claro está, remarcar con ello que es heterosexual…
La mala fortuna con la literatura no acabó ahí. Al siguiente año, uno de mis mejores amigos tuvo a bien obsequiarme no sólo uno, sino dos libros de ficción sádico-masoquista… Me pregunté si mi novia le habría filtrado información sobre mi afición por los trajes de cuero, las cadenas y los látigos, instrumentos que saco del armario en luna llena para deleite de mis esclavos, hombres y mujeres, a quienes mantengo encerrados en el ático en tanto pretendo llevar una vida de maestra de kinder…
En honor a la verdad, he decidido hacer la Lista de los regalos perfectos, esperando que un viento cibernético la haga volar hasta los blogs de mis amigos y puedan enterarse, por fin, de qué presente me hará sonreír de veras. He aquí mi top-ten:
- Tegan Quin (no sé cómo harán para conseguirla, pero para ayudarlos un poquito les diré que está con Sara en Los Ángeles justo ahora produciendo su nuevo disco)
- Katherine Moennig
- Un cachorrito, no importa raza ni si es “fino” o no
- The Con,, el disco edición especial con DVD de Tegan and Sara
- El libro Punto y aparte, de Susana Guzner
- Las temporadas uno a seis de The L Word originales, evidentemente
- Una dotación por un año de palomitas de maíz para micro-ondas
- Un tour por Europa
- Un tour por Canadá
- Tegan Quin (para que no digan que no sabían)
Pueden elegir uno sólo… o la lista completa ;)
Un saludo y nos vemos en la próxima J

