sábado, 18 de mayo de 2013

Manifiesto del Besatón contra la lesbofobia



17 de mayo, día internacional de la lucha contra la lesbofobia, transfobia y homofobia.

Besatón contra la lesbofobia.

El día de hoy nos encontramos aquí para realizar un acto público, visible, pacífico y amoroso de protesta contra la discriminación y la lesbofobia. El pasado 13 de mayo, en este mismo sitio donde ahora nos encontramos, Selene y Saraí fueron discriminadas por varios elementos de seguridad, por haberse besado. Los elementos de seguridad no quisieron identificarse y levantaron falsas acusasiones para tratar de intimidarlas.

Después de todo esto, hemos decidido no quedarnos calladas, alzar la voz y decir: ¡Ser lesbiana no es delito! Queremos que la represión, el acoso y la discriminación por ser lesbianas cese ya. Porque tenemos el derecho no sólo a elegir libremente a nuestras parejas y a ejercer nuestros afectos y nuestra sexualidad de manera libre, sino también a expresar nuestros afectos públicamente sin ningún tipo de represión. Hacemos esto para que toda las personas que aman de manera libre y disidente sepamos que no estamos solas y que siempre que se atropellen nuestros derechos, nos uniremos y alzaremos la voz.

Protestamos con un beso, porque creemos que la mejor forma de combatir la violencia, no es con más violencia, sino con amor: porque nuestros besos son bombas que hacen temblar al sistema, nuestros besos son disparos que atraviesan la moral, nuestros besos son terremotos que derrumban la opresión. Creemos en el poder transformador del amor y el simbolismo de los besos como revoluciones cotidianas, incesantes e imparables.

Protestamos con un beso, porque fue un beso lo que desató el acoso policiaco hacia nuestras compañeras. Porque no pudieron tolerar que dos mujeres se besaran, que dos mujeres se amen, que dos mujeres se rebelen contra la heterosexualidad obligatoria que se impone sobre nuestros cuerpos, sobre nuestros deseos, sobre nuestros amores.

Y protestamos con un beso público, porque queremos que nos vean. Así es: las lesbianas, las disidentes sexuales existimos, y no nos vamos a esconder para no incomodarles. No vamos a dejar de ser quienes somos para no asustarles. No vamos a ocultarnos para que ustedes se sientan cómodxs. Al contrario. Vamos a besarnos para que nos vean, para que se cuestionen, para que sepan que existen otras alternativas, para que vean que hay muchas formas de amar, para que entiendan que hay otros modos de estar en el mundo. Vamos a besarnos para que nunca más nadie sea silenciada por amar libremente.

Queremos es que sepan que lo lo que hay que eliminar es la violencia, no el amor, la discriminación, no los besos, el abuso de autoridad, no la disidencia. Y exigimos que se tomen medidas para que esto no vuelva a suceder, para que ninguna persona sea molestada, intimidada y acosada por una autoridad a quien nosotras mismas pagamos el salario con nuestros impuestos, y que supuestamente está aquí para protegernos, no para violentarnos. ¿Y quién nos protegerá de esa autoridad que abusa de su poder? Solo nosotras y nosotros mismos, llevando la cara en alto, no dejándonos intimidar, uniéndonos y apoyándonos entre todas y todos.
Queremos que estas autoridades cumplan su deber cabalmente, que respeten nuestros derechos, y que se comprometan con hacerlos cumplir. Sabemos que es necesaria una formación y una sensibilización en el tema, ¡exigimos que nuestras y nuestros servidores públicos estén debidamente sensibilizados y capacitados para hacer su labor adecuadamente y para velar por el respeto a nuestros derechos!

¡Lesbofobia nunca más!
¡Si tocan a una, nos tocan a todas!
¡Por la libertad de amar libremente!
¡En cada beso, una revolución!

Atentamente:

Grupo Lésbico Universitario

miércoles, 15 de mayo de 2013

¿Se necesitan trece policías para desalojar a dos lesbianas por besarse?

Selene Flores
Ayer se levantó un Acta Circunstanciada en la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal donde se hace referencia al caso de acoso policíaco que viví el lunes 13 de mayo en la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente (TAPO). Donde Saraí y yo fuimos discriminadas por parte de agentes de Seguridad Pública del Gobierno del Distrito Federal, por una presunta queja de una señora quien nos acusaba de estar cometiendo "masturbación mutua".
Todo empezó cuando Saraí y yo nos estábamos besando afuera de los sanitarios de mujeres de la TAPO y nos percatamos que dos policías nos veían, entonces nos sentamos en el suelo y en ese momento seis agentes de Seguridad Pública del Gobierno del Distrito Federal y una mujer que vestía de civil y tenía radio comunicador nos rodearon y nos exigieron movernos. Cuando pregunté la causa no fueron claros. Jamás se identificaron, no nos dejaban ver sus números de placas, alegando que teníamos nosotras que identificarnos para que ellxs se identificaran. Nos hablaban de una queja que había presentado una mujer que casualmente nunca estuvo presente, no nos enseñaron ninguna denuncia y jamás, pese a que insistí, nos presentaron el reglamento o código que señalaba la falta de la que nos acusaba y el carácter que dicha falta tenía. Ni siquiera sabíamos bien a bien de qué nos acusaban. Nos dijeron que estábamos grabadas en el circuito cerrado y que la pena era muy grave. No aceptamos movernos con todos esos agentes al "jurídico" entonces nos quedamos esperando a "alguien que nos iba a explicar de qué nos acusaban". Como siete personas vigilándonos no eran suficientes, llegaron dos más vestidas de civiles, pero con radio comunicador, y tres policías federales. Mientras esperábamos a dicha persona de "jurídico", insinuaban que íbamos a terminar en el MP. 
Llegó una persona que se identificó como Guadarrama Pérez Julio, de Consejo Ciudadano. Yo le mostré mi credencial de la FFyL y respondí sus preguntas, le dije que me parecía un caso de discriminación y que se estaban violando nuestros derechos humanos. Nos dijo que no se trataba de discriminación, si no que estaban atendiendo una queja de una señora que, dadas las señas que dio, ellxs por procedimiento tenían que movernos del lugar, así, sin corroborar si era cierto o no, pues habíamos incomodado a la señora con sus hijos. Dije que yo tenía derecho a manifestar mi afecto en público y él señaló que de lo que nos acusaban no era de besarnos, que era algo más grave y que nosotras sabíamos que eso tenía una pena. Yo no sabía nada, porque según yo no existe ninguna falta o delito que llamen "masturbación mutua". Yo seguía señalando las incongruencias, y él seguía interrogándonos, así hasta que casualmente nos regresó nuestro boleto y credencial después de escuchar las palabras "activista feminsita" y de consultar con lxs demás policías. Dijo: "ya quedó arreglado el asunto, ya se pueden ir".
Pero como se imaginarán, yo no me fuí y me empeñé en tener los datos de la policía que llegó a movernos y a amenazarnos, ¿Y qué creen?, pos que no me dejaron ver sus nombres ni números de placas. Tengo dos datos solamente, porque según "fueron los únicos que nos dirigieron la palabra":
Alma Delia Hernández con número de placa 614312 [la cual me dicto su número porque no me dejó ver y constatar si era el número que traía bordado]
Mendoza con número de placa 614526
No sé ustedes, pero yo no pienso ceder al acoso policiaco. ¿De verdad se necesitan tantos elementos de seguridad para pedirle a dos lesbianas que se movieran de ese lugar? ¿En verdad creen que no fue un caso de discriminación por lesbofobia? ¿No tengo derecho a besarme en público? Y si me acusan de algo saber de qué me acusan, quién me acusa y qué tipo de falta es. ¿A poco no creen que su estrategia era espantarnos? Y como vieron no nos íbamos a dejar, entonces lxs espantadxs fueron ellxs, si no: ¿Por qué se tapaban sus números de placas?
¡Ya basta! No más acoso policíaco a personas que tienen preferencias sexuales diferentes a la heterosexual. Les invito a besarnos atascadamente en la TAPO el próximo 17 de mayo a las 18horas, para conmemorar el día Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia; y para dejar bien clarito que ante cada levantón, cada denuncia fantasma, cada vez que nos quieran amedrentar nos vamos a besar más, contestaremos con más besos y siempre vamos a defender nuestros derechos. No nos volveremos a quedar inmóviles.
 

martes, 14 de mayo de 2013

Besatón contra la lesbofobia

El pasado 13 de mayo, dos compañeras fueron acosadas por 13 policías por besarse en la TAPO.
No nos quedaremos calladas ante estos hechos, acompáñanos a la protesta "Besatón contra la lesbofobia", en la TAPO.

En cada beso, una revolución.

Jornada contra la lesbo-trans-homofobia en la UNAM


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