lunes, 13 de abril de 2009

El Clóset de Lua: Bajo el burlón mirar de las estrellas que con indiferencia hoy me ven volver

Bajo el burlón mirar de las estrellas que con indiferencia hoy me ven volver

Han pasado días y borracheras, tal vez meses, desde que ella te dijo que no va más. Ya has llorado de todas los modos posibles, te aislaste, dejaste de comer, ya pasaste de no dormir a dormir mucho, odias despertar porque es la forma más cruel en que te das cuenta que es real, que ella no está a tu lado.

Y de pronto llega el momento V1: el momento voluntad. Te dices que es hora de dejar el automaltrato. Te prometes combatir día con día a la ausencia hasta vencerla. Agarras todos tus recuerdos, todas tus penas y todos los reproches, los envuelves en papel periódico y los avientas lejos. Aunque se te vaya la vida en ello, te juras olvidarla.

Te vuelves a arreglar, sales con tus amigas, ríes, cantas, brincas. Poco a poco vuelves a dormir tranquila. Y no estás bien del todo, pero empiezas a respirar relajada. Casi pierdes los ovarios, pero lo vas logrando.

Momento V2: el veto. En este momento tu ex está completamente vetada sobre lo que harás de ahora en adelante, te prometes que lo que diga o juzgue no cambiará nada. Ahora estás tú y sólo tú.

Ensayas en tu mente la situación en la que ella te ruega arrodillada y tú con una ceja en alto apenas inclinas la mirada y le dices: nunca. Porque, aunque es improbable que esto pase, tú esperas ese momento de reivindicación barata. Para saborear este momento les recomiendo cantar a grito suelto esa canción de Carlos Lico llamada No:

Te digo que no

porque ya no extraño como antes tu ausencia,

porque ya disfruto aun sin tu presencia,

ya no queda esencia del amor de ayer...

no no nooooooo.

Aunque me juraras que mucho has cambiado

para mi lo nuestro ya está terminado

no me pidas nunca...

que vuelva jamás.

Cada quién canta su propio estribillo, lo importante es ensayar la situación del no.

Así pasan las tardes, los días y las lluvias cuando te enfrentas al momento V3: el de la versión de tu ex. Esta situación suele presentarse de distintas maneras, encantador sería que fuera en el último minuto de partir en el último autobús de la TAPO con destino a San Pedrito de los Tamales (o bueno el vuelo 517 a París pa¢ no quitarle el romance al asunto), cuando llega ella y arrepentida te dice que no te vayas, tú corazón palpita, te detienes y con lágrimas en los ojos escuchas su versión de los hechos…

Queridas lestoras, no se emocionen, el momento V3 no es paso obligado, si se encuentran en el momento V2 sigan proyectando la dignidad cantada, no se me adelanten.

En fin, les comentaba que existen distintas variantes de este momento, la falta de imaginación hace de las más comunes la llamada telefónica, el mensaje a celular o el correo electrónico. Entonces un día que estás en la lela total ves un mensaje de un número que tratabas de olvidar (incluso borraste el nombre del contacto, aunque no pudiste borrar el número de tu memoria personal) y cuando miras el mensaje no das crédito…

Momento V4: vacilar. Le contestas su llamada, su mensaje o su correo; aunque no le dices “yo también”, y tampoco le dices tu tan ensayado “no, no, noooooo”. Es un “sí te quiero pero había una razón que… y sí te quiero pero… ah, te quiero” (ni sí ni no, ni todo lo contrario).

Momento V5: Volver. O sea, que la chinganija cancioncita se te olvidó. Que el momento V1 se esfumó de tu memoria. Y de vacilar, ya nada de nada. La ves y tú pides que lo vuelvan a intentar.

Pasaron los quince días de plazo. Pasó un mes. Pasaron todos los camiones a San Pedro de los Tamales. Y pasaron los tres primeros momentos V cuando me llegó un correo electrónico que bien podría asegurar que entonaba. “llegaré hasta donde estés yo sé perder, yo sé perder, quiero volver, volver, volver…” Firmaba Ella.

Y así volví a sus brazos otra vez.

Mis apreciables y pocas lestoras, así es esto de las tortillas: unas se inflan y otras no. Dice mi abuela que si la tortilla se infla es porque te quieren y anuncia un pronto casorio. Mi tortilla se infló, y no, no me voy a casar pronto, pero en cuanto a lo otro: es cierto y eso es sólo lo que importa.

Nos vemos en la próxima entrega. Ah, y por cierto, si han estado igual de involucradas con las palabras que inician con V, seguro les gustará Plan V, la primer serie lésbica argentina de Internet, búsquenla.

2 comentarios:

Karla dijo...

Jaja...muy bueno (:

Digamos que yo me quede en el momento V4, hubo intenciones de llegar al V5. Después de eso, pase a los momentos V1 y V2 que me los había saltado xD.

Curioso, eso de las relaciones y cómo parece haber pasos, etapas o parámetros similares jeje...

¡Saludos!

Anónimo dijo...

por que no has escrito mas????

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