Otro de los mitos sobre las lesbianas que estaremos desmitificando en este sitio. Reivindicando el humor lésbico, este es el primero de una serie de chistes y caricaturas humorísticas referentes a la cultura lésbica.
:)
Disfrútenlos.


Viernes 27 de febrero, 14:00 horas, Galería de Rectores: Lectura de narradoras latinoamericanas. Participantes: Teresa Dovalpage (Cuba-USA), Carla Quintanar (México) y Odette Alonso (Cuba-México).
Viernes 27 de febrero, 17:00 horas,
Auditorio Uno Sotero Prieto:
Presentación de la novela Espejo de tres cuerpos,
de Odette Alonso (Quimera Ediciones). Con Teresa Dovalpage, Sergio Téllez Pon y la autora.
Sábado 28 de febrero, 15:00 horas,
Auditorio Cuatro:
Sáficas, lectura de poesía lésbica.
Con Rosamaría Roffiel, Reyna Barrera, Artemisa Téllez y Odette Alonso.
Sábado 28 de febrero, 17:00 horas,
Galería de Rectores:
Presentación de la antología Dos Orillas. Voces en la narrativa lésbica
(Editorial Egales, Barcelona). Con Minerva Salado (editora), Rosamaría Roffiel, Artemisa Téllez y Odette Alonso. Modera: Bertha de la Maza.
Domingo 1 de marzo, 12:00 horas,
Auditorio Cuatro:
Mesa redonda: Ensayistas latinoamericanas.
Participantes: Carla Quintanar (México) y Teresa Dovalpage (Cuba-USA). Moderadora: Odette Alonso.
Recuerdo que hubo un tiempo en que Doña Lulú solía sobrellevarme bastante bien; hasta que se enteró que soy lesbiana… y que andaba con su hija menor. Pero de nada sirvió su enfado ni la crítica bastante destructiva que hizo hacia mi persona, porque no dejé a mi amor, ni mucho menos cambié de preferencia sexual. Eso sí que queda totalmente fuera de discusión. La verdad es que ¡estoy muy bien así! Además, seamos honestos: el mundo es de los homosexuales. Estamos en todas partes; en los partidos políticos, tenemos programas de radio, protagonizamos series de televisión, los grupos musicales que nos representan se han dado a conocer más y más… y somos muchos, muchísimos: más de lo que parece. No pertenecemos a una minoría; en realidad un gran número de personas se sienten atraídas hacia los de su mismo sexo.
Ser homosexual no debería resultar como algo del otro mundo, sin embargo a veces es tan difícil el asunto. A nivel personal, siempre es relevante la decisión de quién lo sabe y quién lo ignora. Mis papás, que son los más importantes para mí, ya lo saben. Mis hermanos lo saben, al igual que mis amigos. Pero, insisto, no es fácil. ¿Y porqué llega a ser complicado? Por todas las restricciones sociales. Bien es cierto que la sociedad poco a poco se está abriendo más y más a las diversas modalidades de amar, pero, el cambio que se ha hecho es mínimo. Evidentemente, y confiando en nuestra sana autoestima, podemos sentirnos a gusto de ser lesbianas, aunque no todas lo vamos a publicar en el periódico. Además debo considerar que, al menos en mi caso, para mi familia no ha resultado ser un asunto sencillo. Si las cosas dentro del sistema de pensamiento y conducta a que somos sometidos todos los miembros de la sociedad mexicana, fueran otras, quizá el ser diferente le haría a uno destacar y merecer premios o galardones.
Entonces, el ser lesbiana u homosexual sería motivo de una celebración a lo grande como las bodas o los XV años. ¡Sí! ¡Eso sería sensacional! Todos podríamos salir del clóset sin problema. Incluso, sería un evento social de gran envergadura. Mi mamá, que ama la convivencia social, se sentaría, muy oronda, a redactar una invitación rimbombante para todas sus amigas en las que las convocaría a presenciar la revelación del año (o sea, la mía):
Estimada Señora Limantour:
Tengo el sumo agrado de invitar a usted y a su honorable familia a la misa de acción de gracias que, con motivo de la salida del clóset de nuestra hija menor, llevaremos a cabo el próximo 12 de septiembre del presente año en
Nota: sea tan amable de abstenerse, durante la recepción, de mencionar en forma alguna que las tortillas, como todos sabemos, no son de su agrado. Gracias.
Y eso es todo. Podría poner mesa de regalos: pediría todas las temporadas de “The L Word”, un póster tamaño natural de Jennifer Beals y un autógrafo de Kate Moennig. ¡Mis amigos realmente tendrían que demostrar que lo son!
Esperen: ya estoy debrayando… Pensándolo bien, no debería quejarme tanto de la sociedad ni pensar que una “salida oficial del clóset” es algo muy utópico… Al final de cuentas, la experiencia de ser homosexual en nuestros tiempos es, afortunadamente, un tanto más aceptada que en épocas anteriores. Y, como dije al principio, que Doña Lulú no me acepte por ser quien soy ha resultado irrelevante en mi vida…
Por cierto, me llamo Laura, y será un gusto, así como un enorme placer, compartir con ustedes los ires y venires de esta vida, en el sendero que he decidido transitar y al cual las invito: un camino libre.
Luz Méndez de la Vega
Me amo en ti,
y
en tu figura,
me miro,
transformada
con la forma de mi sueño.
Al acariciarte
es mi reflejo
el que acaricio
narciso
en el espejo de tu cuerpo.
Me miro, así,
toda yo
vuelta carne tuya,
belleza que amo,
seda que acaricio
en tus mejillas.
Sabor de tu piel
en la blanca corola
de tus senos
y en la oscura y dulce fruta
de tu sexo.
Lenta y deleitosa
te recorro
con mis dedos
más sabios en
formas que los de Fidias,
y vuelvo un
cinturón de oro
mis brazos en torno
a tu cintura,
mientras ávidas
mis piernas
-como lianas-
se enredan en las tuyas
al tiempo que no hay límite
entre tu boca y la mía.
¿Tú o yo?
¿Cuál soy?
¿o cuál tú eres?
Fundidas en el placer
todo se borra,
y sobre el lecho, entre
los deshojados jacintos
de las rotas guirnaldas
-con que nos adornamos
para el íntimo festejo-
sólo sé
que soy llama
encendida en tu aliento.
Enajenada en ti
sin tiempo
y sin fronteras.
Perdida el borde de mi cuerpo,
en las oscuras aguas
del orgasmo,
me entrego hasta morir
en tu belleza.
Sobre la autora:
Luz Méndez de la Vega nació en Guatemala en 1919. Es poetisa, narradora, ensayista, periodista y profesora de literatura. Autora de numerosos ensayos, antologías de poesía guatemalteca e investigaciones literarias, su trabajo le ha merecido varios premios importantes, entre ellos el Premio Nacional de Literatura Miguel Angel Asturias en 1994. Licenciada en Letras, con estudios de doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, España y académica Guatemalteca de la Lengua correspondiente de la Real Academia Española.
